Víctor Manuel cantando Asturias, en Zaragoza. Gira "Para la ternura siempre hay tiempo" (Tour 86). Al final de la canción hasta se emociona y todo; no es para menos. Se trata de un poema del andaluz Pedro Garfias, escrito durante la Guerra Civil como tributo a las dos resistencias de Asturias en la época republicada: la huelga de mineros del 34 y la invasión fascista del 36. Víctor Manuel descubre la canción en México durante los 70, le pone música y únicamente puede editarla tras la muerte de Franco. Asturias, si yo pudiera si yo supiera cantarte Asturias, verde de montes y negra de minerales Yo soy un hombre del sur polvo, sol, fatiga y hambre hambre de pan y horizontes hambre... Bajo la piel resecada ríos sólidos de sangre y el corazón asfixiado sin venas para aliviarte Los ojos ciegos, los ojos ciegos de tanto mirarte sin verte, Asturias del alma hija de mi misma madre Dos veces, dos, has tenido ocasión para jugarte la vida en una partida y las dos te la jugaste ¿Quién derribará ese árbol de Asturias ya sin ramaje desnudo, seco, clavado, con su raíz entrañable que corre por toda España crispándonos de coraje? ¡Mirad, obreros del mundo, su silueta recortarse contra ese cielo impasible vértical, inquebrantable! firme, sobre roca firme herida viva su carne Millones de puños gritan su cólera por los aires millones de corazones golpean contra tus cárceles Prepara tu salto último lívida muerte cobarde prepara tu último salto que Asturias está aguardándote sola, en mitad de <b>...