Los siluros del río Ebro en el Mar de Aragon: Aunque se han oído infinidad de comentarios de como y cuando de la introducción del siluro en el Ebro, y todo parece apuntar a un conocido ictiólogo alemán, la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta la verdad de su introducción en España, aunque parece claro que la persona o personas que fuesen, sabían lo que hacían y donde lo introducían y que las condiciones del Ebro, su hábitat, fauna piscícola, composición de las aguas, etc... eran idóneas para el desarrollo y adaptación de la especie. Lo cierto es que 30 años después de su ilegal introducción la colonización del siluro es ya un hecho que no tiene marcha atrás y hoy en día el río Ebro y los embalses de Ribarroja y Mequinenza son conocidos internacionalmente gracias al siluro y es sin ninguna duda el destino nº 1 de los pescadores apasionados de esta especie, por la cantidad, calidad y relación medida-peso que se dan en estos dos embalses. Aunque sé que más de uno no le agrade su presencia en nuestras aguas, lo cierto es que ahora 30 años después de su introducción y una vez aclimatado es una especie reconocida, con su reglamentación, cupo, horario de pesca, etc... que viene a ocupar un hueco muy importante para los pescadores que les gustan les emociones fuertes y la pesca extrema. El río Ebro genera vida por todos lados, la cadena alimenticia desde su comienzo es muy abundante, basta con observar las orillas o meter una sacadera a las hierbas inundadas por el agua <b>...